Algunas veces, a la hora de tomar decisiones, las personas se enfrentan a elegir entre lo que razonan y lo que intuyen.
Algunas veces eligen lo que intuyen.
¿Porque? ¿De donde nace esta autoridad que dirige nuestras acciones? ¿Que la hace tan importante para nosotros?
Yo pienso lo siguiente:
Tenemos dos métodos distintos (o mas) de conocer las cosas como son; de acercarnos a su esencia.
Uno de ellos es el método lógico sistemático. Abstrae las formas lógicas de la información que recibe, les asigna categorías lógicas, las ubica en mapas conceptuales, etc.
Este método es el más ágil por lejos, todo está al alcance, la información está donde uno quiere, se puede controlar el funcionamiento del método y modificarlo constantemente en los estados de vigilia. En si, es el lado que todos más conocemos.
Por el otro lado está el método empírico estadístico. Analiza la multitud de información cruda y deduce probabilidades de comportamiento de la realidad.
Este método consume muchos mas procesos mentales. La incalculable cantidad de datos que maneja nos haría enloquecer en segundos si pudiésemos acceder a el de la misma manera que al otro. Él en si, es quien accede a nosotros.
Este método es lo que llamamos intuición. Y tiene una relación distinta con nuestro organismo.
El lugar predilecto para manifestarse es en la zona visceral. Es como si supiera que es imposible no prestarle atención. Enseguida intuimos que, aunque el razonamiento sea válido, hay estadísticas que demuestran que parten de premisas falsas.
Un ejemplo. El percibir actitudes de nerviosismo de la otra persona a la hora de concretar un negocio.
La intuición es mas personal que el sentido común. El sentido común, es común a todos y analiza mas allá de la información propia. El sentido común es mas certero, tiene mas datos para predecir comportamientos de la realidad.
La intuición no. Filtra los datos mas relevantes para su ser. Se concentra en sus propias experiencias de vida. La relación que se tiene con la intuición es mas personal.
Accede rápidamente a nosotros, justo en el momento exacto. Esto se debe a que la cantidad de datos para analizar es menor, son datos propios. Pero esto a su vez, le da mas relevancia a la hora de decidir; es una fuerza mayor al sentido común y a la razón. Y como conoce eso, actúa cuando lo cree necesario.
La ventaja de la intuición es que (en mi caso) no es arrogante. Si la confronto con la razón sabe admitir que no está del todo convencida... y se va. Pero si sabe que sus probabilidades de predecir el comportamiento de la realidad son elevadas... No se va a ir. Es más. Se quedará ahí mirando para decir "te lo dije".
Creo que la clave es poner ambos métodos cara a cara a la hora de decidir y ver quien está mas convencido de lo que afirma. Buscar siempre un punto medio entre todas las fuentes de autoridad.
No estoy seguro de que sea así, pero lo intuyo.
